A partir de hoy 1 de enero la carne de cerdo con el aditivo de crecimiento ractopamina puede ser importada a Taiwán; sin embargo, muchos gobiernos locales mantienen una postura de oposición al consumo de esta carne, y no pocas asociaciones civiles han manifestado también su rechazo a esta medida comercial.
En su discurso de recuento de año, la presidenta Tsai Ing-wen expresó que las discusiones y agitación resultado de la apertura comercial a la importación de carne de cerdo y de res, productos que cumplen con estándares internacionales, le han hecho comprender la razón por la que el gobierno pasado incumplió su promesa de permitir esta misma importación. Tsai mencionó que ya no hay cabida para mayores postergaciones y, con la mayor humildad posible, pidió a la población su comprensión y aceptación.
La presidenta explicó que, lo que Taiwán enfrenta no solo es un problema de comercio. En un escenario mundial que está en constante cambio, ella, como presidenta, debe ser muy cautelosa. En esta compleja y cambiante situación, el objetivo es ofrecer a Taiwán una situación de existencia sostenible y, por esta razón, es preciso enfocar la mirada en el largo plazo y considerar cuidadosamente cada paso ya que, en el futuro, el desarrollo de la nación deberá afrontar nuevos desafíos.