Una universidad de Taichung ha creado la primera sala inteligente del país. El interior está diseñado con un sensor para reacción rápida en caso de caídas, un colchón inteligente que detecta la presión de la cama y un dispositivo que mide las condiciones del aire en todo momento. También cuenta con dispositivos de realidad virtual para que los pacientes observen una escena simulada y alivien así la angustia en el periodo de hospitalización.
Usando sensores en los colchones inteligentes se detecta la presión sobre la cama, y así el personal médico recibe notificaciones a sus teléfonos móviles tan pronto como el paciente se levanta de la cama. Con ayuda de estos sensores la enfermera puede acudir inmediatamente al cuarto si el paciente se cae de la cama.
Esta sala inteligente tiene otras funciones además de monitorear los movimientos del paciente y reducir la necesidad de personal para atención exclusiva. A través de gafas de realidad virtual el paciente puede “salir” y aliviar su desazón por encontrarse internado en un centro médico. Por ejemplo, a través de la realidad virtual, el paciente puede sentir que visita un templo y realizar oraciones.
Huang Wen-jian, director del Instituto de Tecnología Inteligente de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hung-Kuang, enfatizó que la realidad virtual brinda un efecto positivo en el estado de ánimo de los pacientes durante el período de convalecencia en internamiento.