El Centro de Operaciones para el Control de Epidemias (CDC, siglas en inglés) informó el día 23 sobre un caso de COVID-19 registrado en Taiwán de un comerciante nacional (caso 619) quien fuera diagnosticado con síntomas severos de la pandemia en la República de Ghana y pagó un vuelo charter para regresar urgentemente a la isla.
Algunos sectores sociales cuestionan si este hecho ha sido una excepción, ya que en mayo último el CDC había anunciado que los nacionales infectados no podrían ingresar a Taiwán, y se rumorea que los familiares del paciente tienen contactos con funcionarios de alto rango. Al respecto, el ministro de Salud Chen Shih-chung hoy día 24 en la Legislatura enfatizó que todos los nacionales en situaciones delicadas de salud que deseen regresar a la isla deben tomar un avión privado con servicios médicos.
Estas fueron las palabras del ministro Chen: «A través de los hospitales se gestiona un avión privado con servicios médicos cuando el estado del paciente es delicado y de urgencia. Es así en todas partes.»
Otro de los temas que preocupa a la ciudadanía es el ingreso de la carne de cerdo con ractopamina que tendrá lugar a partir de enero próximo. El ministro Chen había asegurado días atrás que funcionarios viajarían a los criaderos para inspeccionar y asegurarse de la calidad de la carne que llegue a Taiwán; sin embargo el vIceministro, Shih Chung-Liang, había informado en la Legislatura que la inspección de los criaderos no sería un requisisto obligatorio; mientras que Chen volvió a garantizar que inspeccionar los criaderos es una meta establecida que se tratará de cumplir.
El primer ministro Su por su parte destacó que debido a la pandemia no es posible viajar al extranjero para realizar el trabajo de inspección en los criaderos, pero cada partida de carne de cerdo que ingrese a Taiwán será inspeccionada; y una vez que pase la pandemia se llevaría a cabo las labores de inspección pertinentes.