La Agencia Nacional de Inmigración organizó este día 1 un taller internacional sobre prevención de tráfico de personas, al que fueron invitados embajadores y representantes extranjeros, académicos locales y líderes sociales para intercambiar ideas y experiencias, y firmar conjuntamente una declaración contra el trabajo forzado.
El viceministro del Interior, Chen Tsung-yen, dijo que Taiwán ha obtenido durante 11 años consecutivos la mejor calificación en sus esfuerzos por impedir el tráfico de personas. Chen dijo que la pandemia ha reducido bastante el número de casos de tráfico de personas pero no se debe bajar la guardia porque se supone que es algo temporal. Chen abogó por hacer los mejores preparativos posibles durante la pandemia, como por ejemplo mejorar los derechos de los trabajadores de la flota pesquera.
Por su parte, el ministro sin cartera Lo Ping-cheng, dijo que este es un gran año para los derechos humanos en Taiwán, pues el día 1 de agosto se inauguró oficialmente la Comisión Nacional de Derechos Humanos bajo el paraguas del Yuan de Control. El gobierno también tiene previsto que a finales de año se proponga un plan nacional de acción sobre derechos humanos, en el que Taiwán sería pionero en todo el mundo, y en el que se incluirían los derechos empresariales, que rara vez han sido tratados antes.
Lo Ping-cheng señaló también que la Oficina Nacional de Pesca ha venido intentando solucionar activamente los problemas a los que se enfrentan los trabajadores extranjeros en la flota pesquera taiwanesa. El resultado ha sido, entre otros, que la Unión Europea ha retirado la tarjeta amarilla impuesta a Taiwán por sus prácticas pesqueras. Lo ha señalado que la cuestión es muy difícil, pero los esfuerzos interministeriales van a dar como resultado un plan de acción de derechos humanos en los ámbitos empresarial y económico.