El pasado sábado, cinco agentes de la Guardia Costera taiwanesa abordaron un pesquero chino, Zhelingyu, que faenaba ilegalmente en aguas del Archipiélago Pengchia. El pesquero intentó huir mientras los guardacostas llevaban a cabo la inspección y sólo tras cinco horas consiguieron los agentes hacer retornar el barco a Taiwán.
Wang Chin-wang, director de la Guardia Costera, dijo el día 17 en el Yuan Legislativo que este es un incidente pesquero y que los cinco agentes no fueron manipulados por los pescadores chinos, pero como su capitán perdió los nervios y los agentes no acertaban a manejar el barco, retrasaron mucho su retorno.
Wang Chin-wang dijo que el sistema de conducción de cada barco es diferente y que en el futuro la Guardia Costera fortalecerá el entrenamiento de sus agentes en cuestiones de conocimiento de mandos y conducción de barcos.
Wang Chin-wang lo decía así: “Cada vez que se sale a una misión puede haber faltas y no es posible hacerlo todo perfecto. Si hay fallos los vamos a investigar y también mejoraremos. Cada vez que terminamos una misión conseguimos ser más sofisticados”.
El director también dijo que este incidente activó el acuerdo conjunto de lucha contra el crimen del Estrecho, y la parte china había telefoneado al capitán pero éste no aceptó la situación, por lo que en el futuro habrá que mejorar la comunicación.
Por otra parte, Wang Chin-wang dijo que la multa económica por traspasar aguas territoriales para un barco de 200 toneladas es de 250.000 dólares taiwaneses, pero en este caso se pedirán 500.000 y una denuncia en la Audiencia de Keelung.
RTI