El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China continental, Xi Jinping, mantuvieron una conversación centrada en temas de aranceles y comercio bilateral. Según la televisión estatal china (CCTV), Xi aprovechó la ocasión para pedir a EE. UU. que tratase con cautela la cuestión de Taiwán, advirtiendo del riesgo de que “una pequeña minoría independentista” arrastre a las dos potencias a una confrontación. Sin embargo, Trump no hizo ninguna mención a Taiwán en la publicación que compartió posteriormente en su red social “Truth Social”.
Ante esta situación, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán reaccionó con firmeza este 6 de junio, subrayando que, si bien el foco principal de la llamada fue el comercio, el comunicado chino manipuló deliberadamente el estatus soberano de Taiwán. Esta táctica —según la diplomacia taiwanesa— forma parte de una estrategia reiterada de Pekín para distorsionar su posición en el escenario internacional durante sus interacciones bilaterales con otros países.
El Gobierno taiwanés reafirmó su compromiso con el mantenimiento de la paz en el estrecho de Taiwán y con la cooperación regional, así como su voluntad de seguir estrechando los lazos de seguridad y comercio con Estados Unidos. Además, reiteró su vigilancia constante sobre la evolución de la situación geopolítica y su determinación de salvaguardar los intereses nacionales ante cualquier intento de marginación o manipulación internacional por parte de China continental.