El Ministerio del Interior anunció recientemente que promoverá el cambio de nombres de calles como «Zhongzheng» y «Ching-kuo», señalética que hace referencia a Chiang Kai-shek (蔣介石) y su hijo Chiang Ching-kuo (蔣經國). Esta iniciativa responde a lo establecido por la Normativa para la Promoción de la Justicia Transicional y a una resolución del Yuan Legislativo. El objetivo es retirar los símbolos del autoritarismo en el espacio público, aunque la propuesta ha generado rechazo en algunos gobiernos locales.
La alcaldesa de Taichung, Lu Shiow-yen (盧秀燕), criticó la iniciativa y acusó al gobierno central de «crear problemas innecesarios». Frente a estas críticas, la ministra del Interior, Liu Shyh-fang (劉世芳), aclaró hoy 4 de junio que la implementación de cualquier cambio se hará mediante diálogo y con respeto a los principios de justicia transicional y procedimental. Reafirmó que no se busca generar divisiones en la sociedad, pero que el proceso seguirá adelante con base en el consenso.
Liu reconoció que no existe un acuerdo unánime sobre cómo abordar la memoria histórica, y que las emociones y percepciones sociales respecto al pasado siguen siendo diversas. En este contexto, reiteró la disposición de su ministerio para colaborar con los gobiernos locales, promover el diálogo y garantizar que los cambios se realicen conforme a la legalidad y los procedimientos establecidos.
Respecto a los costos, Liu Shyh-fang indicó que no puede estimar una cifra, ya que los presupuestos dependen de las normativas de cada ciudad o condado. Como referencia, mencionó el caso del cambio de nombre de la calle Taijunggang (台中港路) por Bulevar Taiwán (臺灣大道) en 2014, en Taichung, que implicó varios millones de dólares taiwaneses. La ministra añadió que, si los gobiernos locales lo requieren, podrán solicitar apoyo financiero del fondo destinado a la justicia transicional para cubrir dichos gastos.