El presidente Lai Ching-te (賴清德) conmemoró el 36.º aniversario del incidente de Tiananmén con un mensaje en el que reiteró el compromiso de Taiwán con la democracia y la justicia transicional; recordó que, como país que sufrió un pasado autoritario, Taiwán valora profundamente la libertad y mantiene viva la memoria de aquellos que lucharon por los derechos humanos en China continental en 1989.
Lai subrayó que el autoritarismo sigue representando una amenaza global, desde la intimidación militar hasta los intentos de control y represión más sutiles. En este contexto, reafirmó que Taiwán está en la primera línea de defensa de la democracia en la región del Indo-Pacífico y que continuará colaborando estrechamente con socios democráticos para proteger un orden basado en los valores de libertad, respeto y derechos humanos.
El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) también recordó la importancia de Tiananmén como símbolo de resistencia democrática y destacó los avances democráticos de Taiwán frente al silencio impuesto en China continental. Cho reafirmó el compromiso del Gobierno con la defensa de las libertades individuales y colectivas, y señaló que Taiwán, reconocido como país libre por organizaciones internacionales, es hoy un baluarte frente al avance del autoritarismo.