Según informaciones de algunos medios, las autoridades judiciales de Taiwán investigan un caso de espionaje de Pekín en el que se ha descubierto que varios asesores de la Oficina Presidencial y del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) habrían sido infiltrados por China continental. Los sospechosos habrían utilizado una aplicación móvil diseñada específicamente por Pekín para comunicarse y transmitir información confidencial, incluyendo los itinerarios del presidente y de la vicepresidenta.
La portavoz de la Oficina Presidencial, Kuo Ya-hui (郭雅慧), declaró hoy día 3 que, en respeto al principio de separación de poderes y a la independencia del poder judicial, la Presidencia no comentará sobre casos en proceso de investigación. No obstante, subrayó que cualquier persona, independientemente de su afiliación política, que traicione al país y colabore con fuerzas hostiles del exterior, debe ser castigada con la máxima severidad del Estado. Esta es, recalcó, una postura invariable de la Oficina Presidencial.
Kuo añadió que, dado que la amenaza de infiltración y la ofensiva de propaganda por parte de China continental contra Taiwán se agravan día a día, es urgente reforzar el marco legal de seguridad nacional y la resiliencia del país. La portavoz llamó a todas las formaciones políticas a apoyar sin reservas estas medidas y a unirse para resistir la división interna y afrontar juntos las “amenazas provenientes del autoritarismo”.