En vísperas del aniversario de la investidura del presidente Lai Ching-te (賴清德), se intensificaron los casos de entrada ilegal en Taiwán desde China continental. El más reciente involucró a un padre y su hijo que llegaron en una lancha neumática desde Fujian hasta una playa de Taoyuan. Además, un influencer del continente afirma haber realizado un viaje similar, ondeando una bandera de la República Popular de China en una playa de Taiwán. Las autoridades han confirmado la autenticidad del vídeo, pero siguen investigando si el desembarco realmente tuvo lugar.
La presidenta de la Comisión de Asuntos Oceánicos, Kuan Bi-ling (管碧玲), ha indicado que en los últimos dos años se han producido 27 casos de este tipo desde 15 provincias distintas del continente, lo que dificulta atribuirlos a causas sociales o económicas individuales. Debido a la similitud del equipo usado, no se descarta una operación sistemática organizada por Pekín, encuadrada dentro de tácticas de «acoso en la zona gris» en el estrecho de Taiwán. La Guardia Costera y la fiscalía están llevando a cabo investigaciones paralelas.
Además, se ha reavivado la tensión con Japón por la soberanía de las islas Diaoyutai (釣魚台), tras un incidente en el que un pesquero taiwanés fue abordado por las autoridades japonesas. Kuan ha reiterado que Taiwán mantiene su soberanía sobre las islas, pero también respeta los acuerdos bilaterales con Japón para la aplicación de la ley en zonas disputadas. El Gobierno taiwanés asegura que ha actuado según el protocolo y ha prestado asistencia al barco durante todo el proceso.