El Gobierno central de Taiwán ha anunciado un recorte del 25 % en las subvenciones generales que otorga a los gobiernos locales, en respuesta a la drástica reducción de 63 600 millones de dólares taiwaneses en el presupuesto central aprobada por el Yuan Legislativo. Esta decisión ha provocado una fuerte reacción de los gobiernos locales y una intensa disputa política entre el oficialismo y la oposición. El primer ministro, Cho Jung-tai (卓榮泰), declaró que el Ejecutivo se ve obligado a hacer ajustes fiscales debido a las limitaciones presupuestarias y criticó duramente a los legisladores que primero promovieron el recorte y ahora exigen que no se reduzcan las ayudas a los municipios.
Cho recordó que los gobiernos locales han experimentado una mejora progresiva en sus finanzas gracias al apoyo del gobierno central, con un superávit fiscal conjunto de más de 70 000 millones el año pasado; indicó que, si bien el total de las subvenciones generales asciende a más de 250 000 millones, una parte corresponde a transferencias legales ineludibles, y otra parte está sujeta a ajustes debido a la nueva situación fiscal. Cho instó a los Gobiernos locales a buscar soluciones a través de sus propios ingresos, excedentes fiscales o, en última instancia, mediante préstamos, con el apoyo del Ejecutivo si fuera necesario.
La oposición, encabezada por el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (TPP), ha reaccionado con indignación, calificando la medida de ilegal y abusiva. La secretaria general del KMT, Wang Hung-wei (王鴻薇), denunció que los fondos recortados ya estaban comprometidos por el Ejecutivo y que han sido incluidos en los presupuestos locales para 2024. Wang afirmó que retirar ahora estas partidas es equivalente a “robar el dinero de los ciudadanos” y pidió al Gobierno central que rectifique.
Frente a estas críticas, el Partido Democrático Progresista (PDP) ha defendido la actuación del Ejecutivo, acusando a la oposición de intentar eludir sus responsabilidades. La portavoz del PDP, Rosalía Wu (吳思瑤), denunció que fueron los partidos opositores quienes promovieron el mayor recorte presupuestario de la historia del país y que ahora buscan trasladar el costo político al gobierno central; subrayó que el Yuan Ejecutivo ha presentado una apelación constitucional y que esta reducción en las transferencias es temporal mientras se resuelve el conflicto.
Cho Jung-tai aseguró finalmente que los Gobiernos locales no sufrirán dificultades financieras y que podrán hacer frente a sus necesidades básicas sin tener que recortar servicios esenciales como bienestar social, infraestructuras o educación; añadió que, si se logra una resolución favorable del Tribunal Constitucional y una reforma adecuada de la Ley de Reparto Fiscal, se podrán hacer ajustes adicionales el próximo año. Mientras tanto, pidió a los Gobiernos locales colaboración y responsabilidad compartida.