El viceministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Wu Chih-chung (吳志中), declaró en una entrevista con el medio francés Le Télégramme que la tensión entre China continental y Taiwán se debe al éxito de la democracia taiwanesa, que pone en entredicho la narrativa del Partido Comunista de China sobre la necesidad de un régimen autoritario para el bienestar del pueblo chino. Wu subrayó que el régimen de Xi Jinping (習近平) ha intensificado su presión para unificar Taiwán, como parte de una estrategia para expandir el dominio chino en el Pacífico y alterar el orden internacional. El año 2027, centenario del Ejército Popular de Liberación, podría ser un punto de inflexión para una posible ofensiva militar.
Wu afirmó que, aunque un conflicto inminente no es probable, Taiwán está firmemente decidido a defenderse. El país ha incrementado significativamente su presupuesto de defensa, cuenta con un ejército bien preparado y mantiene una cooperación estratégica sólida con Estados Unidos, especialmente en materia de adquisiciones militares. Esta alianza constituye un pilar fundamental de la seguridad taiwanesa frente a la creciente amenaza continental.
Por último, Wu alertó sobre las operaciones de infiltración, que buscan desestabilizar a Taiwán desde dentro mediante tácticas híbridas como la desinformación, el espionaje y la presión diplomática. No obstante, destacó que la sociedad taiwanesa está cada vez más concienciada y que el Gobierno ha tomado medidas legislativas y estructurales para reforzar la seguridad nacional y la cohesión social. El compromiso con la defensa de la democracia y la estabilidad continúa siendo una prioridad esencial para la isla.