El lunes 19 de mayo, en la jornada inaugural de la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra en Ginebra hasta el día 27, representantes de Alemania, Francia, Japón y Nueva Zelanda se pronunciaron en la sesión plenaria de más alto nivel a favor de la participación de Taiwán en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La ministra de Salud de Alemania, Nina Warken, destacó en su intervención que «necesitamos el conocimiento especializado y la participación de todos, incluyendo a Taiwán. Nadie puede enfrentar solo los desafíos sanitarios globales, ni sostener por sí mismo el funcionamiento de la OMS». Se trata del cuarto año consecutivo en que Alemania manifiesta públicamente su apoyo a Taiwán, respaldo que en 2022 se expresó por primera vez de manera explícita a través del entonces ministro Karl Lauterbach, del Partido Socialdemócrata (SPD).
Este año, la declaración alemana adquiere un valor especial, ya que se produce poco después del establecimiento formal del nuevo gobierno, el pasado 6 de mayo. La facultad para formar gabinete pasó del Partido Socialdemócrata (SPD), de centroizquierda, a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de centroderecha, y Nina Warken asumió el Ministerio de Salud.
El representante de Taiwán en Alemania, Shieh Jhy-wey (謝志偉), valoró que, a diferencia de ocasiones anteriores, en que Berlín se sumaba a otras voces, como por ejemplo del país aliado Paraguay, esta vez Alemania adoptó una postura proactiva, lo que representa un cambio significativo en el tono diplomático.
Shieh subrayó que este gesto refleja un consenso firme dentro de la nueva coalición gobernante respecto a Taiwán, así como una continuidad en su política exterior. Atribuyó el respaldo sostenido no solo a esfuerzos diplomáticos prolongados, sino también al reconocimiento internacional que ha ganado Taiwán por sus contribuciones en salud pública global.