El Gobierno taiwanés ha adoptado una postura firme ante el próximo Foro del Estrecho, organizado por China continental para fomentar lazos con Taiwán. El Consejo para los Asuntos de China continental (MAC, siglas en inglés), presidido por Chiu Chui-cheng (邱垂正), ha desaconsejado a los gobiernos locales que autoricen o participen en dicho evento, argumentando riesgos políticos y de seguridad. Hasta el momento, ninguna administración local ha solicitado permiso para asistir, pero el Consejo ha adelantado que, de presentarse solicitudes, tratará activamente de disuadirlas.
En paralelo, el Ejecutivo vigila posibles formas de «unificación ideológica» impulsadas desde el continente, como la reciente apertura de un restaurante de la cadena Shaxian Delicacies (沙縣小吃). Aunque el establecimiento se ha registrado legalmente y no se han detectado irregularidades, el Gobierno se compromete a intervenir si surgen indicios de propaganda política o actividades contrarias a los intereses de Taiwán. También se han intensificado los controles sobre las declaraciones públicas de artistas taiwaneses que actúan en China continental, especialmente aquellas que coinciden con campañas mediáticas o maniobras militares del régimen de Pekín.
Por último, respecto a las declaraciones del presidente Donald Trump sobre una supuesta apertura comercial de China continental favorable a la unificación pacífica, Chiu ha aclarado que sus palabras se referían únicamente a temas económicos. Además, subrayó que el Departamento de Estado de EE. UU. ha desmentido cualquier implicación de esas afirmaciones en la cuestión taiwanesa. Con ello, el Gobierno taiwanés busca reforzar su mensaje de autonomía frente a la narrativa de Pekín y evitar confusiones diplomáticas.