Durante una sesión en el Yuan Legislativo, diversas agencias de seguridad taiwanesas presentaron un informe conjunto sobre el incremento de las amenazas híbridas por parte de China continental. La Agencia de Seguridad Nacional reveló que las incursiones de aviones chinos en la zona de identificación de la defensa aérea se han triplicado respecto al año anterior, y denunció la creación sin previo aviso de zonas de tiro en aguas cercanas a Taiwán como una nueva forma de provocación militar.
Las autoridades también alertaron sobre los esfuerzos ideológicos de Pekín para influir en la población taiwanesa, en especial entre los jóvenes. China continental promueve actividades culturales "rojas", otorga certificados de residencia y utiliza símbolos históricos para fomentar una narrativa de reunificación, con el objetivo de debilitar la identidad nacional y la resistencia de la sociedad taiwanesa.
Ante esta situación, el Gobierno de Taiwán reafirmó su compromiso con la defensa nacional mediante estrategias legales y sociales, intensificando su cooperación con países aliados y fortaleciendo la resiliencia de su población frente a la guerra política y psicológica de China continental.