El secretario general del Yuan Ejecutivo, Kung Ming-hsin (龔明鑫), encabezó una delegación que visitó Estados Unidos para asistir a la «Cumbre de Inversión SelectUSA». Hoy 14 de mayo, el Yuan Ejecutivo informó mediante un comunicado que el viaje fue altamente productivo. Durante su visita, Kung sostuvo encuentros con funcionarios del Gobierno estadounidense, miembros del Congreso y representantes de empresas taiwanesas. Kung subrayó que la participación de Taiwán en este evento refleja de forma concreta la importancia mutua de la cooperación bilateral.
Kung destacó que las inversiones taiwanesas en Estados Unidos han recibido una valoración positiva por parte de Washington. Varias empresas de la isla ya han anunciado nuevos proyectos en territorio estadounidense. En ese contexto, Kung manifestó sus expectativas de que el Senado de Estados Unidos apruebe con premura el acuerdo para evitar la doble imposición entre ambos países.
Asimismo, Taiwán planea ampliar sus compras en Estados Unidos. Kung afirmó en el comunicado que el fortalecimiento de Estados Unidos garantiza mayor seguridad para Taiwán, y que una Taiwán más fuerte contribuye a reducir la carga de Washington. En ese sentido, expresó su deseo de que la cooperación bilateral continúe profundizándose.
Por otro lado, Kung señaló que Taiwán puede desempeñar un rol clave en los esfuerzos de reindustrialización de Estados Unidos. Para ello, insistió en la necesidad de que las empresas taiwanesas puedan competir en condiciones justas, y que la economía de la isla mantenga su dinamismo. El alto funcionario expresó sus deseos de que estas consideraciones sean tomadas en cuenta en la formulación de políticas estadounidenses. Además, pidió frenar discursos que cuestionan los lazos con Washington, la llamada «teoría del escepticismo hacia Estados Unidos», y expresó sus deseos de que las negociaciones arancelarias avancen.
Por último, manifestó que, en este segundo mandato de Donald Trump, espera ver progresos en la seguridad económica global, por ejemplo con la creación de una «cadena de suministro no roja», es decir, no dependiente de China continental, en industrias clave.