El Consejo para los Asuntos de China continental (MAC, siglas en inglés) ha detectado que, en una primera revisión a empleados públicos y militares, dos personas poseen documento de identidad chino y 75 han solicitado permiso de residencia en China continental. Según la ley taiwanesa, obtener estos documentos implica la pérdida del estatus ciudadano y la inhabilitación para ejercer cargos públicos. La mayoría de los implicados, salvo algunos militares en servicio obligatorio, ya han cancelado sus documentos con ayuda del Gobierno.
Esta revisión se basa en declaraciones juradas y ha abarcado a unas 370 000 personas del núcleo del sector público. El 99,87 % de los revisados afirmó no tener vínculo legal con la China continental. El Gobierno insiste en la importancia de vigilar estos casos para proteger la soberanía nacional y evitar posibles interferencias políticas o administrativas desde Pekín.
En paralelo, las autoridades investigan la visita no autorizada de un templo de Fujian bajo la apariencia de intercambio religioso. El MAC advirtió que este tipo de eventos pueden ser herramientas de infiltración del régimen de Pekín. También se ha alertado sobre posibles expresiones políticas de artistas taiwaneses durante el aniversario de investidura del presidente Lai que puedan estar alineadas con la propaganda continental, y se ha anunciado que se aplicarán sanciones administrativas si se vulneran las leyes vigentes.