Ante la preocupación por el aumento de casos de espionaje vinculados con China continental, el Yuan Legislativo celebró una sesión para revisar los mecanismos de verificación de lealtad de los funcionarios públicos, aunque ni la Oficina Presidencial ni el Consejo de Seguridad Nacional se presentaron. La discusión giró en torno a las limitaciones del sistema actual, que solo contempla a 1328 cargos, y la necesidad de ampliarlo para reforzar la seguridad nacional.
El director de la Oficina de Investigación del Ministerio de Justicia, Chen Pai-li (陳白立), anunció que el Ejecutivo ha aprobado una primera fase de expansión que añadirá más de mil funcionarios a la lista de control especial, incluyendo a personal político y altos cargos administrativos. También se buscará que los empleados contratados acepten expresamente este control como condición en sus contratos. Sin embargo, se intentará limitar el alcance para evitar una reacción exagerada o “caza de brujas”.
El objetivo final es reformar el marco legal para incluir a todos los trabajadores públicos que puedan manejar información sensible, incluyendo a aquellos autorizados a viajar a China continental y a los empleados de infraestructuras clave. Si también se incluye al Yuan Legislativo, la cifra total de personas bajo vigilancia especial podría superar los 6300, lo que representa un cambio significativo en la política de seguridad interna de Taiwán.