El Gobierno taiwanés, a través de los ministerios de Medio Ambiente, Justicia e Interior, presentó los resultados de un operativo nacional contra delitos relacionados con el vertido ilegal de residuos. Esta acción forma parte de un esfuerzo coordinado que comenzó en 2011, centrado en combatir la contaminación mediante un sistema interministerial. Durante los últimos años se han procesado más de 3500 casos y se ha detenido a más de 12 000 personas, reflejando la magnitud del problema ambiental en el país.
Entre enero y febrero de este año, las autoridades llevaron a cabo un proyecto especial en el que se investigaron 71 casos, resultando en 369 personas arrestadas y la incautación de más de 5000 millones de dólares taiwaneses (unos 150 millones USD) en bienes. La operación, que incluyó el uso de nuevas tecnologías, fue reconocida en una ceremonia oficial que contó con la presencia del primer ministro y otros altos cargos del gabinete.
El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) destacó la importancia de perseverar en la protección del medio ambiente y criticó a los funcionarios y políticos locales que colaboran con redes criminales; señaló que estas organizaciones han exportado residuos peligrosos al extranjero, dañando la imagen de Taiwán, por lo que pidió redoblar los esfuerzos tecnológicos y legales para frenarlas.
El ministro de Medio Ambiente, Peng Chi-ming (彭啓明), explicó que los delitos ambientales se han vuelto más organizados y difíciles de rastrear, por lo que se están adoptando herramientas como inteligencia artificial y cercas inteligentes. Además, se implementará un sistema de gestión integral de los residuos de construcción, con apoyo del Ministerio del Interior, que ya ha comenzado a utilizar tecnología GPS. Con este enfoque coordinado, el Gobierno espera erradicar un problema que afecta al país desde hace décadas.