El 17 de mayo, Taiwán cerrará su último reactor nuclear, eliminando así la energía nuclear de su matriz energética. El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) aseguró que la capacidad de generación será suficiente para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico, gracias a nuevas plantas térmicas y al impulso de energías renovables, además de una estrategia de fortalecimiento de la red eléctrica y almacenamiento de energía.
El ministro de Economía Kuo Jyh-hui (郭智輝) afirmó que el Gobierno tiene medidas de prevención ante posibles apagones masivos como los ocurridos recientemente en Europa, y destacó el uso de gestión inteligente de la energía como una herramienta clave para mantener la estabilidad del sistema.
De cara al futuro, Taiwán dependerá principalmente de gas natural de bajo carbono y de un aumento progresivo de la energía renovable, esperando alcanzar un 20 % de participación renovable en 2025 y un 30 % para 2030, sin un impacto significativo en la calidad del aire.