El 17 de abril por la tarde, cuatro barcos de la Guardia Costera de China continental ingresaron en aguas cercanas a la isla taiwanesa de Kinmen, lo que motivó una respuesta inmediata de la Guardia Costera de Taiwán, que desplegó patrulleras para monitorear y exigir la retirada de los buques intrusos. Las embarcaciones continentales se aproximaron desde tres direcciones distintas y permanecieron en la zona hasta las 17:00, cuando se retiraron tras recibir advertencias por radio y ser vigiladas de cerca.
Este incidente se suma a una serie de maniobras consideradas parte de las llamadas “acciones en la zona gris” por parte de China continental, es decir, operaciones que no alcanzan el umbral de conflicto militar abierto, pero que buscan ejercer presión y desafiar el control marítimo de Taiwán. Desde febrero de 2024, se han contabilizado 69 incursiones de este tipo en las aguas adyacentes a Kinmen.
La Guardia Costera taiwanesa ha reafirmado su compromiso con la vigilancia activa y la defensa del territorio marítimo. Las autoridades continúan fortaleciendo sus capacidades de detección, despliegue y reacción ante este tipo de amenazas, y subrayan que su accionar se rige por el respeto a la ley y la protección de la seguridad nacional.