El presidente del Kuomintang (KMT), Eric Chu (朱立倫), lideró la noche del 17 de abril una concentración frente a la Fiscalía de Taipéi en respuesta a una investigación sobre firmas falsas en una campaña de revocatoria impulsada por su partido. Acompañado por los alcaldes de Taipéi y Taoyuan, Chiang Wan-an (蔣萬安) y Simon Chang (張善政) respectivamente, así como por legisladores y simpatizantes, Chu denunció una “persecución política” por parte del Gobierno del presidente Lai Ching-te (賴清德) y llamó a la ciudadanía a manifestarse el próximo 26 de abril para exigir su destitución.
Durante la protesta, los manifestantes corearon lemas como “¡De pie contra la dictadura!” y “¡Lai Ching-te, dimite!”. Eric Chu acusó al presidente de querer eliminar a la oposición y de utilizar el poder judicial como herramienta represiva. Anunció que el partido obtuvo el permiso para una manifestación masiva frente a la Oficina Presidencial en la avenida Ketagalan y aseguró que será una movilización pacífica y legal para “hacer oír la voz del pueblo”.
La Fiscalía había allanado esa misma mañana seis ubicaciones relacionadas con el caso de las “firmas fantasma”, incluyendo la sede del KMT en Taipéi y la residencia de Huang Lü Chin-ju (黃呂錦茹), presidenta local del partido. La investigación apunta a más de 19 800 formularios presuntamente falsos, incluyendo casi 2000 de personas fallecidas, lo que sugiere un esquema organizado de falsificación, según las autoridades.
El Partido Democrático Progresista (PDP), actualmente en el poder, condenó la movilización como un intento de obstruir la justicia. Su portavoz, Wu Cheng (吳崢), calificó la protesta de ilegal y acusó al KMT de hipocresía, recordando que fue ese mismo partido quien promovió una reforma legal para castigar la falsificación de firmas. A su juicio, el KMT no solo evade su responsabilidad, sino que además pone en riesgo el estado de derecho y la estabilidad democrática del país.
Wu también criticó la participación del alcalde de Taipéi en la protesta, lo que, según dijo, crea un precedente negativo para la administración local. El portavoz del PDP finalizó su declaración advirtiendo que el KMT, al desafiar abiertamente la legalidad y promover la confrontación, se convierte en una amenaza directa al orden constitucional de Taiwán, e instó a la ciudadanía a rechazar estas acciones.