Taiwán busca nuevamente participar como observador en la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) que se celebrará en mayo en Ginebra. El Gobierno taiwanés mantiene su objetivo de integrarse plenamente a las actividades y mecanismos de la OMS, y asegura que los preparativos para su candidatura avanzan conforme a lo planeado.
A pesar del cambio de Gobierno en Estados Unidos y de la decisión del presidente Trump de iniciar el proceso para abandonar la OMS, Taiwán afirma que sigue contando con el firme apoyo estadounidense. En la reunión del Comité Ejecutivo de la OMS en febrero, EE.UU. defendió públicamente la participación taiwanesa y rechazó las distorsiones de China continental sobre la resolución 2758 de la ONU, que Pekín utiliza para excluir a Taiwán.
Además, el nuevo Gobierno estadounidense ha promovido la inclusión de referencias a Taiwán en foros multilaterales, como las reuniones del G7 y de los ministros de exteriores de EE.UU., Japón y Corea del Sur. Estas acciones refuerzan la estrategia diplomática de Taiwán para ampliar su espacio internacional, especialmente en el ámbito de la salud global.