El presidente Lai Ching-te (賴清德) visitó Taichung para dialogar con más de 20 empresas locales sobre la respuesta del país a la nueva política arancelaria estadounidense anunciada por Donald Trump. Esta visita se suma a los esfuerzos del primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰), quien ya se había reunido con representantes del sector tecnológico en Taoyuan. Lai explicó que el Gobierno ha venido preparándose desde que Trump comenzó a hablar de aranceles recíprocos, y destacó que Taiwán fue el primer país en anunciar un plan integral de apoyo a las industrias afectadas.
El presidente presentó cinco grandes medidas en respuesta a los aranceles. La primera es una estrategia de negociación con EE.UU., inspirada en el acuerdo T-MEC (EE.UU.-México-Canadá), con el objetivo de lograr un comercio bilateral sin aranceles. La segunda consiste en fortalecer las importaciones desde EE.UU., abarcando sectores como energía, industria y agricultura. Estas acciones ya se estaban preparando con anticipación, lo que facilitó su implementación inmediata.
Una tercera medida es fomentar la inversión taiwanesa en EE.UU., destacando que sectores industriales como el de maquinaria pueden ayudar a la reindustrialización americana y, al mismo tiempo, fortalecer la economía taiwanesa. Lai también abordó el tema del “lavado de origen” de productos, subrayando que esta exigencia de EE.UU. no es exclusiva para Taiwán, y representa una oportunidad para mejorar la transparencia comercial del país.
Finalmente, Lai reveló que el plan de Taiwán ya fue enviado a EE.UU. y ha recibido una respuesta positiva. Además, recordó que el país ha superado crisis como la del petróleo, la crisis financiera asiática, la crisis global y la pandemia de COVID-19, fortaleciendo su industria en cada ocasión. Hizo un llamamiento a la unidad entre Gobierno, oposición y sectores industriales para superar este nuevo desafío, transformar la crisis en una oportunidad y continuar impulsando el desarrollo económico de Taiwán.