El viernes 28 de marzo, un fuerte sismo sacudió Birmania, causando graves daños y dejando a muchas familias en situación de emergencia. Ante la catástrofe, el maestro Hsin Tao (心道), fundador y abad de la organización budista Montaña Ling Jiou (靈鷲山), expresó de inmediato su preocupación y estableció contacto con monjes locales.
El domingo 30, la organización comenzó a instalar refugios temporales y a distribuir alimentos en la estación de tránsito entre Rangún y Mandalay para asistir a los damnificados. Posteriormente, ayer 1 de abril, anunció el envío urgente de suministros desde Rangún, Taiwán y Tailandia, incluyendo raciones de emergencia. Además, informó que se prepara una segunda tanda de ayuda para cubrir las necesidades básicas de los afectados y apoyar su proceso de recuperación.
Ling Jiou Shan reafirmó su compromiso de apoyar a las víctimas en la reconstrucción de sus vidas y convertir cada muestra de solidaridad en ayuda tangible. El maestro Hsin Tao indicó que tras el devastador terremoto, ordenó encender lámparas en el Salón Dorado del templo Shengshan, en Gongliao, Nueva Taipéi, donde se halla la sede principal de la organización, para orar por la recuperación y el bienestar de los damnificados.