La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Taiwán ha señalado la falta de una legislación clara que prohíba la propaganda bélica, luego de que varias cónyuges continentales de ciudadanos taiwaneses residentes en la isla, incluyendo la influencer «Yaya en Taiwán» (亞亞在台灣), perdieran sus permisos de residencia por emitir comentarios a favor de la reunificación forzada con China continental. La vicepresidenta de la Comisión, Wang You-ling (王幼玲), subrayó que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos exige la prohibición legal de estas declaraciones, por lo que instó a acelerar el proceso legislativo.
El Ministerio del Interior revocó los permisos de residencia de estas mujeres alegando riesgos para la seguridad nacional y social, una decisión basada en la Ley de Relaciones entre los Pueblos de Ambos Lados del Estrecho. Sin embargo, grupos de derechos humanos han criticado la medida, argumentando que atenta contra la libertad de expresión y el derecho a la reunificación familiar.
Ante este escenario, la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha discutido el caso y enfatizó la necesidad de una legislación específica que defina qué se considera propaganda bélica y cuál es el marco legal adecuado para regularla. Existen distintas opiniones sobre si estas restricciones deberían incluirse en el Código Penal o en el Código Civil, pero la Comisión aboga por una regulación clara y precisa.
Finalmente, Wang recalcó que, aunque el Ministerio del Interior tiene un mecanismo de revisión y las afectadas pueden recurrir a recursos administrativos, es fundamental evaluar si estas medidas cumplen con los principios de legalidad, proporcionalidad y debido proceso. Para abordar el tema de manera integral, la Comisión recopilará más opiniones de expertos y académicos e incluirá sus conclusiones en la revisión internacional de los pactos de derechos humanos.