El 26 de marzo, la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado de China continental lanzó en su página web una nueva sección titulada "Columna de Denuncias contra los Agentes del Independentismo Taiwanés". En ella, insta a informar sobre supuestos "separatistas", incluyendo funcionarios, figuras políticas y creadores de contenido taiwaneses, afirmando que serán objeto de "responsabilidad de por vida". Esta medida ha sido interpretada como una represalia contra el caso de la influencer china Yaya (亞亞) —expulsada de Taiwán por sus declaraciones a favor de la reunificación forzada— y contra las 17 estrategias de seguridad nacional presentadas por el presidente taiwanés, Lai Ching-te (賴清德).
El Partido Democrático Progresista (PDP), a través de su propio “Departamento de Asuntos de China [sic]”, condenó enérgicamente esta acción, acusando a Pekín de recurrir a herramientas legales y de propaganda para intimidar a Taiwán. Según el PDP, el Gobierno continental lleva años llevando a cabo operaciones de infiltración y guerra cognitiva contra la isla, y esta reciente ofensiva demuestra su carácter autoritario. Además, reiteró que las estrategias de seguridad de Lai buscan precisamente contrarrestar estas amenazas y proteger el sistema democrático de Taiwán.
El legislador del PDP, Wang Ting-yu (王定宇), advirtió que la iniciativa de la Oficina de Asuntos de Taiwán es parte de una estrategia de "jurisdicción extraterritorial" que pretende aplicar la autoridad china sobre ciudadanos taiwaneses, lo que solo provocará un mayor rechazo internacional. Asimismo, destacó la conexión entre el caso de Yaya y la reciente intensificación de la retórica de Pekín, señalando que tras su deportación, la influencer ha sido resguardada por las autoridades chinas y su contenido ha sido controlado para encajar con la narrativa oficial del régimen.
El Partido Popular de Taiwán (PPT) también se pronunció contra la medida, denunciándola como un intento de intimidación política y una interferencia directa en la libertad de expresión de los ciudadanos taiwaneses. Según el PPT, esta campaña de denuncias atenta contra los valores fundamentales de democracia y soberanía, y China continental no tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de Taiwán. El partido subrayó que el Estado de derecho en Taiwán debe ser protegido exclusivamente por sus ciudadanos y su sistema judicial.
La nueva columna de denuncias ya ha recibido más de 323 denuncias, según el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán, Chen Binhua (陳斌華). Entre los nombres mencionados están la ministra del Interior, Liu Shih-fang (劉世芳), así como varias figuras políticas, fiscales y creadores de contenido identificados como "cómplices del separatismo". Chen declaró que los denunciados serán investigados y sancionados "con base en la ley", subrayando la intención de Pekín de perseguir a quienes considera adversarios políticos.
Ante esta escalada de tensiones, el Gobierno taiwanés reiteró que las relaciones entre ambos lados del Estrecho deben basarse en el respeto mutuo y la igualdad. Sin embargo, advirtió que si China continental persiste en utilizar tácticas de coerción, desinformación y amenaza, solo logrará alejar aún más cualquier posibilidad de diálogo pacífico y estabilidad en la región.