El Gobierno de Taiwán ha ordenado la deportación de la influencer china Liu Zhenya (劉振亞), conocida en redes sociales como "Yaya en Taiwán" (亞亞在台灣), debido a sus declaraciones a favor de una eventual reunificación forzada con China continental. La Agencia Nacional de Inmigración revocó su permiso de residencia por considerarla una amenaza a la seguridad nacional y le dio como plazo máximo el 25 de marzo para abandonar el país. Sin embargo, Yaya se ha negado a salir voluntariamente, lo que ha generado un intenso debate sobre los límites de la libertad de expresión y la seguridad nacional.
El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) defendió la decisión del Gobierno, afirmando que la libertad de expresión tiene límites y que no se puede permitir que alguien ataque al país mientras disfruta de su protección. Cho añadió que este caso no tiene margen de negociación y que la prioridad es preservar la soberanía y dignidad de la República de China (Taiwán). Además, citó precedentes en democracias avanzadas, donde se pueden imponer restricciones a ciertas libertades cuando la seguridad nacional está en riesgo.
La ministra del Interior, Liu Shih-fang (劉世芳), señaló por su parte que Yaya no es simplemente una madre común, sino que ha utilizado diversas estrategias, incluyendo batallas legales, campañas mediáticas y tácticas psicológicas para desafiar la orden de expulsión. La ministra explicó que la influencer ha recibido apoyo de grupos favorables a China continental en medios de comunicación y redes sociales, además de asistencia legal de figuras políticas afines. A pesar de sus intentos por detener la deportación, los tribunales de Taiwán han rechazado sus apelaciones y, de no salir voluntariamente, enfrentará una expulsión forzada.
Según Liu Shih-fang, el caso de Yaya es un ejemplo de la "guerra cognitiva" de China continental, que emplea tácticas legales, mediáticas y emocionales para debilitar la moral y la cohesión de la sociedad taiwanesa. Liu destacó que la influencer ha intentado utilizar convenciones internacionales sobre derechos de los niños para generar simpatía, pero advirtió que caer en esa narrativa equivale a aceptar la estrategia de manipulación del Partido Comunista de China.
Por su parte, el presidente del Consejo para los Asuntos de China Continental (MAC, siglas en inglés), Chiu Chui-cheng (邱垂正), respaldó la decisión de deportar a Yaya, argumentando que sus declaraciones han sobrepasado los límites de la libertad de expresión y representan un ataque directo a la soberanía de Taiwán. Chiu subrayó que sin la existencia de la República de China (Taiwán), no habría libertad de expresión, por lo que es fundamental que el Gobierno tome medidas firmes contra este tipo de discursos.
Chiu también confirmó que las autoridades han monitoreado de cerca el caso y que cualquier intento de eludir la deportación será enfrentado con acciones legales. Si Yaya no abandona Taiwán antes del plazo establecido, Inmigración procederá a expulsarla de manera forzada.