En las últimas semanas, barcos pesqueros chinos han ingresado ilegalmente en las islas Pratas para realizar pesca a gran escala, con el apoyo de la Guardia Costera continental. En respuesta, la Guardia Costera de Taiwán condenó estas acciones y anunció que mantendrá patrullas permanentes en la zona, monitoreando cualquier actividad ilegal y defendiendo la soberanía nacional. Pratas es un parque marino protegido, donde la pesca está prohibida, pero las aguas ricas en recursos han atraído a pescadores de China continental, cuyas propias aguas han sido sobreexplotadas.
Desde febrero, la actividad pesquera ilegal china ha ido en aumento. Se reportó la presencia de seis barcos nodriza con 29 embarcaciones menores, un fenómeno inusual en esa época del año. Cuando la Guardia Costera taiwanesa intentó expulsarlos, barcos chinos interfirieron en la operación, lo que Taiwán considera una grave provocación. Como respuesta, Taiwán lanzó un operativo especial el 26 de febrero, interceptando a un pesquero continental, a pesar de la interferencia de dos barcos de la Guardia Costera continental.
Las incursiones de pesqueros continentales continuaron en marzo, con varios barcos pesqueros ingresando ilegalmente en Pratas, acompañados por sus guardacostas. Taiwán denuncia que estas acciones socavan la paz regional y contradicen los principios de conservación marina promovidos por la ONU. En respuesta, la Guardia Costera taiwanesa seguirá patrullando la zona las 24 horas del día, asegurando la protección de los recursos marinos y la soberanía nacional frente a las acciones de China continental.