El director del Instituto Americano en Taiwán (AIT), Raymond Greene, pronunció un discurso el día 17 durante la ceremonia de apertura del Foro Yushan, donde enfatizó que Estados Unidos y sus aliados y socios en la región del Indo-Pacífico se mantienen firmes y unidos, y están tomando acciones decididas para enfrentar amenazas, fortalecer la resiliencia económica y promover intereses comunes.
Raymond Greene señaló que, tras asumir la presidencia, Donald Trump dejó en claro que Estados Unidos se comprometería a mantener la paz mundial. En Europa, esto significa trabajar para poner fin rápidamente a la guerra entre Rusia y Ucrania; mientras que en la región del Indo-Pacífico, significa reforzar la disuasión para evitar conflictos armados. Greene subrayó que el Gobierno de Trump también ha destacado que la paz y estabilidad en Taiwán son de interés duradero para Estados Unidos y representan un factor indispensable para la seguridad y prosperidad de la comunidad internacional.
Greene advirtió que, según estimaciones conservadoras, un conflicto en el estrecho de Taiwán tendría un costo superior al 10 % del PIB mundial, superando incluso el impacto económico de la Segunda Guerra Mundial. Por ello, Estados Unidos y sus socios internacionales se oponen firmemente a cualquier intento de alterar unilateralmente el statu quo mediante la fuerza o la coerción. Recordó que este mensaje fue reafirmado la semana pasada durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G7 en Canadá, y que Estados Unidos seguirá ayudando a Taiwán a fortalecer su capacidad de autodefensa y su resiliencia social, frente a las presiones militares, económicas y diplomáticas de China continental.
En relación con las recientes declaraciones del presidente Lai Ching-te (賴清德), quien presentó 17 estrategias para enfrentar las cinco principales amenazas a la seguridad nacional, Greene manifestó que las acciones de Taiwán para contrarrestar la infiltración china también fortalecerán aún más la cooperación bilateral entre Taiwán y Estados Unidos.
Finalmente, Greene resaltó que la cooperación económica entre Taiwán y Estados Unidos fortalece y hace más seguras y prósperas a ambas partes, además de beneficiar al conjunto de la comunidad internacional. Mencionó que la empresa TSMC anunció que aumentará su inversión en Arizona en 100 000 millones de dólares, lo cual permitirá a ambos países responder a la creciente demanda global de chips avanzados y apoyar el desarrollo de la inteligencia artificial y otras aplicaciones, desplazando a China continental en sectores clave como los drones y los robots. También señaló que la rápida y continua reubicación de la industria manufacturera taiwanesa fuera de China continental contribuirá significativamente a cumplir la misión de Trump de reindustrializar Estados Unidos.