El Gobierno de Taiwán ha prohibido el uso del chatbot chino DeepSeek en todas las agencias públicas debido a preocupaciones por ciberseguridad y privacidad, ya que este sistema transfiere datos a servidores en China continental. Aunque se planteó la posibilidad de permitir su uso si los datos se almacenaran fuera de la parte continental, el ministro de Desarrollo Digital, Huang Yen-nan (黃彥男), aclaró que DeepSeek presenta problemas más profundos, como vulnerabilidades de seguridad, facilidad para ser hackeado y generación de contenido sesgado, por lo que no sería seguro sin importar el lugar de almacenamiento de datos.
Durante el debate, algunos legisladores cuestionaron si existía un doble estándar, ya que herramientas como ChatGPT no enfrentan las mismas restricciones. Huang respondió que Taiwán tiene políticas estrictas contra el uso de productos de información y comunicación de origen chino, y subrayó que ChatGPT ha mostrado mejor desempeño en términos de seguridad y funcionalidad que DeepSeek. Además, mencionó que el Gobierno ha creado un centro de evaluación de IA para analizar los riesgos de cada modelo antes de permitir su uso.
Finalmente, Huang indicó que el gobierno está trabajando en desarrollar una IA soberana local, en colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, para garantizar la seguridad de los datos públicos y ciudadanos. Mientras tanto, las instituciones deberán seguir normas claras de uso de IA, y se planea una futura Ley Fundamental de IA para regular las tecnologías emergentes y abordar los desafíos éticos y de seguridad que plantean.