El primer ministro, Cho Jung-tai (卓榮泰), presentó ante el Legislativo una solicitud de reconsideración de los presupuestos generales del Estado, tras los históricos recortes de más de 200 000 millones de dólares taiwaneses hechos por el Legislativo. Cho argumentó que estos recortes, incluidos más de 63 600 millones que el Ejecutivo debía ajustar, violan el principio de separación de poderes y dificultan establecer responsabilidades claras sobre las políticas públicas, además de ir en contra de la Ley de Presupuestos.
Cho también alertó que los grandes recortes afectan el funcionamiento de instituciones clave y la capacidad del Gobierno para cumplir con sus funciones legales. Señaló reducciones severas en fondos para viajes, capacitación internacional, y comunicación de políticas públicas, lo que compromete la cooperación global contra delitos como narcotráfico y fraudes electrónicos, y limita la lucha contra la desinformación. Además, advirtió que el monto de fondos congelados es nueve veces mayor al promedio de años anteriores, generando alta incertidumbre y obstaculizando la ejecución gubernamental.
En cuanto al recorte de 100 000 millones destinados a TaiPower, Cho aclaró que dichos fondos buscaban cubrir pérdidas acumuladas de la empresa estatal, no beneficiar a privados. Finalmente, Cho pidió al Legislativo un diálogo racional para revisar el presupuesto de manera conjunta y responsable, reafirmando el compromiso del Ejecutivo con la austeridad y la cooperación institucional, a fin de establecer un sistema constitucional equilibrado y funcional entre los poderes del Estado.