El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente y director general de TSMC, C.C. Wei (魏哲家), anunciaron en la Casa Blanca que la empresa taiwanesa invertirá al menos 100 000 millones de dólares en su expansión en Estados Unidos. Trump destacó que este movimiento fortalecerá la posición de EE.UU. en la industria de semiconductores y advirtió que cualquier incidente en Taiwán tendría un gran impacto en su país. En respuesta, el ministro de Defensa, Wellington Koo (顧立雄), señaló que la estabilidad del Indo-Pacífico, incluida la región del estrecho de Taiwán, es un interés fundamental para EE.UU., ya que su seguridad económica y militar dependen de ello.
Koo subrayó que Taiwán y EE.UU. comparten el objetivo de mantener el statu quo en el estrecho de Taiwán y que su país está dispuesto a reforzar sus capacidades de disuasión para prevenir un conflicto. El ministro aseguró que Washington no se retirará de la región porque hacerlo afectaría gravemente a su economía y seguridad. Además, citó al comandante del Indo-Pacífico de EE.UU., almirante Samuel Paparo, quien advirtió que un conflicto en el Pacífico occidental, independientemente de la participación directa de EE.UU., tendría consecuencias catastróficas para su territorio.
Con la reelección de Trump y su política de "Estados Unidos primero", han surgido preocupaciones sobre posibles cambios en la cooperación militar entre Washington y Taipéi. Sin embargo, Wellington Koo insistió en que EE.UU. no abandonará a Taiwán, ya que su presencia en la región es un componente clave de su estrategia global. Según el ministro, en el ámbito internacional no solo importan los valores compartidos, sino también los intereses nacionales, y mantener la estabilidad en el Indo-Pacífico es una prioridad para ambos países.
Por su parte, el Gobierno ha reforzado su estrategia de defensa, con el presidente Lai Ching-te (賴清德) anunciando un incremento en el presupuesto militar para alcanzar el 3 % del PIB mediante una partida especial. El ministro de Defensa explicó que esta inversión se centrará en cuatro áreas clave: la guerra asimétrica, la resiliencia defensiva, el fortalecimiento de las reservas militares y la mejora de la capacidad de respuesta ante amenazas en la "zona gris". También destacó la importancia de la inteligencia artificial y los sistemas autónomos en la modernización del ejército.
Finalmente, Wellington Koo enfatizó que la ubicación estratégica de Taiwán en la primera cadena de islas es crucial para la seguridad del Indo-Pacífico. Si Taiwán cayera bajo el control de China continental, las naciones vecinas, como Japón, Filipinas y otros países del Mar de China Meridional, se enfrentarían a serios desafíos ante la expansión del autoritarismo. Desde una perspectiva económica, geopolítica y militar, EE.UU. no puede permitirse perder su influencia en la región, lo que refuerza la cooperación entre Taipéi y Washington en defensa y estabilidad regional.