El viceministro de Relaciones Exteriores, Wu Chih-Chung (吳志中), fue entrevistado por la revista ucraniana Counteroffensive Pro, donde abordó el desarrollo de la tecnología militar taiwanesa y su impacto en la cadena de suministro global. En el artículo, se destaca que Taiwán busca convertirse en el centro asiático de la producción democrática de drones, inspirándose en la guerra entre Rusia y Ucrania. A raíz de este conflicto, los países democráticos han incrementado su desconfianza hacia la "cadena de suministro roja" controlada por China continental, lo que convierte a Taiwán en una alternativa clave debido a su liderazgo en semiconductores y tecnología electrónica.
Wu afirmó que la estrategia de integrar a China continental y Rusia en el comercio global no logró democratizarlos, y que ahora es necesario separar sus cadenas de suministro de las de los países democráticos para garantizar la seguridad económica y política. Para ello, Taiwán busca evitar que su tecnología llegue a regímenes autoritarios y, al mismo tiempo, fortalecer su industria de defensa para enfrentar la amenaza china. Sin embargo, enfrenta el desafío de que muchos países aún no lo consideran un socio igualitario en el ámbito militar, lo que limita su acceso a la cooperación internacional.
Pese a estos obstáculos, Taiwán ha logrado avances en tecnología de drones y guerra asimétrica gracias a su talento tecnológico y colaboraciones informales con otras naciones. Wu insistió en que el desarrollo de drones requiere cooperación internacional y exhortó a la comunidad global a reconocer el papel de Taiwán en la seguridad mundial. Reducir las restricciones al intercambio de información y fortalecer la colaboración con países de ideas afines es fundamental para mantener la estabilidad en la región y en el mundo.