La epidemia de gripe en el país sigue en un nivel alto. Un médico ha señalado que esta ola de gripe es diferente a la de años anteriores, ya que ha durado más de nueve meses. Se espera que en una o dos semanas los casos comiencen a descender, pero se prevé que el virus dominante cambie y que una segunda ola de gripe llegue de inmediato. Además, el COVID-19 también podría afectar a la situación, generando un escenario de circulación simultánea de ambos virus, lo que aumentará el riesgo de casos graves.
El Dr. Huang Li-min (黃立民), especialista en enfermedades infecciosas pediátricas del Hospital de la Universidad Nacional de Taiwán, explicó el día 17 en una entrevista que, a diferencia de años anteriores, cuando las olas de gripe solían durar entre dos y tres meses, esta se ha extendido más de nueve meses desde el año pasado sin interrupción. Según los datos disponibles, la actual epidemia de gripe A H1N1 debería empezar a disminuir en una o dos semanas. Sin embargo, una nueva ola de gripe podría surgir con otra cepa viral, ya sea la A H3N2 o la B.
Huang también advirtió que actualmente los casos de COVID-19 en Estados Unidos están aumentando y han aparecido nuevas variantes. Se espera que en uno o dos meses Taiwán experimente una nueva ola de COVID-19, por lo que "las probabilidades de que se mantenga en un nivel bajo son pocas". En ese escenario, la combinación de gripe y COVID-19 aumentará el riesgo de casos graves.
Por su parte, el Dr. Sheng Wang-hui (盛望徽), subdirector del Hospital de la Universidad Nacional de Taiwán en Hsinchu y especialista en enfermedades infecciosas, explicó que las dosis de la vacuna contra la gripe de este año ya se han administrado en su totalidad, y el Centro de Control de Enfermedades ha adquirido 100 000 dosis adicionales. Esto ha elevado la inmunidad colectiva en comparación con años anteriores. Aunque se teme que en abril o mayo pueda haber otra ola de gripe estacional, la vacuna ofrece protección contra las cepas A H1N1, A H3N2 y B. Por ello, considera que, en caso de un nuevo brote, los cambios serán mínimos. No obstante, instó a la población a vacunarse lo antes posible cuando lleguen las nuevas dosis.
Sheng también explicó que la protección de la vacuna contra la gripe o la inmunidad adquirida tras una infección suele durar aproximadamente seis meses, por lo que la inmunidad colectiva alcanzará su punto máximo entre enero y junio de este año.
En cuanto a la "deuda inmunitaria" de Taiwán y cuándo se podrá superar la crisis de múltiples enfermedades infecciosas, Huang Li-min estimó que este proceso suele tomar entre dos y tres años, por lo que podría resolverse alrededor de 2026.