Medios estatales chinos informaron que el destructor USS Ralph Johnson y el buque USNS Bowditch de la Armada de EE. UU. transitaron lentamente por el estrecho de Taiwán entre el 10 y el 12 de febrero. Cerca del mediodía, el Ministerio de Defensa taiwanés confirmaba la noticia, siendo el primer paso de buques militares estadounidenses por el Estrecho desde que Trump es presidente.
El Ministerio de Defensa de Taiwán aseguró que monitorea constantemente las actividades en su espacio aéreo y marítimo y que cualquier movimiento del Ejército Popular de Liberación se informa de inmediato. También reafirmó su compromiso con la estabilidad del Estrecho, destacando que es un asunto de interés para las democracias regionales. Sin embargo, evitó revelar detalles sobre su cooperación con países aliados, argumentando razones de seguridad militar.
Por otro lado, China continental acusó a EE. UU. de agravar las tensiones en la región, a lo que Taiwán respondió que los países vecinos pueden juzgar quién es el verdadero provocador. Mientras tanto, Japón y EE. UU. planean una reunión bilateral en marzo para abordar estrategias contra la amenaza china y fortalecer la defensa japonesa. Además, el experto Dustin Walker recomendó a la administración Trump resolver el problema del presupuesto militar congelado de Taiwán, a lo que el Ministerio de Defensa taiwanés pidió reducir la congelación de fondos para garantizar la seguridad nacional.