El presidente Lai Ching-te (賴清德) asistió anoche martes 28 a una ceremonia religiosa budista para dar la bienvenida al nuevo año lunar de la serpiente. En el evento, el mandatario expresó su deseo de armonía entre partidos políticos y unidad en la sociedad. Respecto a estas declaraciones, el alcalde de Nueva Taipéi, Hou Yu-ih (侯友宜), manifestó hoy 29 que el partido gobernante no debería hablar de armonía mientras, al mismo tiempo, impulsa procesos de revocatoria contra legisladores de la oposición.
Durante su discurso en el evento «Toque de campana en Nochevieja para orar por el mundo» en el monasterio de la fundación Montaña Tambor del Dharma, el presidente Lai manifestó su esperanza de que reine la armonía entre partidos políticos y unidad en la sociedad. En nombre del pueblo de Taiwán, el mandatario formuló tres deseos: que el próximo año haya buen clima y prosperidad para la nación, que Taiwán se mantenga libre de desastres y calamidades, y que la región del Indo-Pacífico goce de estabilidad, y el mundo, de paz.
Por la mañana de hoy 29, Hou Yu-ih, acompañado por los legisladores del Kuomintang (KMT) Hung Mong-kai (洪孟楷) y Yeh Yuan-chih (葉元之), visitó varios templos en los distritos de Banqiao (板橋) y Shulin (樹林), en Nueva Taipéi, donde elevó plegarias, realizó ofrendas de incienso, y obsequió sobres rojos a los feligreses que se dieron cita en grandes números.
Ante la prensa, Hou Yu-ih señaló que el oficialismo debe ser coherente en cuanto a sus palabras y sus actos. «Lo que decimos, debemos cumplirlo. Nuestras palabras y acciones deben coincidir», dijo el alcalde. Hou afirmó que «no se puede hablar de armonía mientras se promueve una movilización basada en el rencor para ejecutar destituciones». Hou Yu-ih enfatizó que el partido gobernante debe escuchar y comunicarse, en lugar de promover una movilización política que genere más divisiones y conflictos. El político defendió la labor de la bancada del KMT, indicando que el trabajo de los legisladores precisamente es el de supervisar concienzudamente el desempeño del Gobierno.
Más allá de la política, Hou Yu-ih oró por la prosperidad de la nación y un clima favorable, y pidió que Taiwán siga avanzando y fortaleciéndose en unidad. Asimismo, agradeció la protección de Matsu y exhortó a todos a trabajar juntos por la isla.