El presidente Lai Ching-te (賴清德) promulgó las enmiendas a la Ley de Litigios Constitucionales, a pesar de expresar preocupaciones sobre su impacto en el funcionamiento del Tribunal Constitucional. Las enmiendas, aprobadas por el Yuan Legislativo, establecen altos requisitos para la resolución de casos de inconstitucionalidad, lo que podría paralizar el tribunal mientras no se complete el nombramiento de jueces. Lai instó a buscar un fallo constitucional para aclarar y proteger el sistema legal.
El Yuan Ejecutivo había solicitado una reconsideración de las enmiendas, argumentando que estas afectarán los derechos de los ciudadanos al limitar el funcionamiento del Tribunal Constitucional. Sin embargo, la solicitud fue rechazada en una votación legislativa, y las enmiendas fueron finalmente promulgadas. El PDP expresó su preocupación por las implicaciones de estas leyes y su impacto en la separación de poderes.
El líder del grupo parlamentario del PDP, Ker Chien-ming (柯建銘), criticó al KMT y al PPT por promover estas enmiendas junto con otras leyes que, según él, buscan desestabilizar al gobierno central. Además, anunció que el PDP solicitará nuevamente una interpretación constitucional para abordar los problemas generados por las enmiendas y proteger el orden constitucional.
Ker también acusó a los partidos opositores de sembrar el caos en Taiwán y de intentar influir en el sistema judicial. Hizo un llamado a la ciudadanía a unirse en un esfuerzo colectivo para rechazar estas acciones y defender la estabilidad del país. Además, enfatizó que los jueces nominados por el PDP son imparciales y no se involucrarán en conflictos partidistas.