El Yuan Legislativo completó la segunda lectura de los presupuestos generales del Estado para 2025 en la madrugada del 21 de enero, tras casi 20 horas de deliberaciones continuas. Durante el proceso, los partidos de oposición aplicaron recortes y congelamientos a múltiples partidas presupuestarias, alcanzando un monto total estimado de 210 000 millones de dólares taiwaneses. El primer ministro, Cho Jung-tai (卓榮泰), calificó esta situación como caótica y perjudicial para la gobernanza, advirtiendo que los recortes afectarán significativamente áreas clave como seguridad, infraestructura y servicios públicos.
Cho explicó que los recortes representan el 6.7 % del presupuesto total, y no el 3 % como afirman los partidos de oposición, destacando que muchas partidas, como gastos de viajes y fondos operativos, fueron reducidas de manera desproporcionada. Además, criticó la eliminación de un fondo destinado a TaiPower y la congelación del 30 % del presupuesto de la policía, señalando que estas medidas podrían comprometer la capacidad del gobierno para responder a emergencias, como el reciente terremoto en Chiayi-Tainan.
Por su parte, el Partido Democrático Progresista (PDP) condenó el proceso de revisión presupuestaria, calificándolo de improvisado y poco riguroso. Rosalía Wu (吳思瑤), secretaria general del grupo legislativo del PDP, destacó que este presupuesto representa el mayor recorte y congelamiento en la historia de Taiwán, lo que dificultará la implementación de políticas públicas. En contraste, Chen Yu-chen (陳玉珍), del Partido Nacionalista (KMT), defendió los recortes y aseguró que los fondos congelados podrán ser liberados tras la aprobación de informes específicos, minimizando el impacto en las operaciones del gobierno.
Mientras tanto, el Yuan Legislativo continuará con la tercera lectura del presupuesto en la tarde del mismo día. Cho instó a los partidos de oposición a adoptar un enfoque más constructivo y a señalar claramente las áreas problemáticas en lugar de aplicar recortes generales. El primer ministro advirtió que el caos legislativo y los retrasos en la ejecución de políticas tendrán consecuencias graves para el desarrollo del país y su capacidad de reacción ante situaciones de emergencia.