El 20 de enero, Donald Trump y J.D. Vance asumieron como presidente y vicepresidente de los Estados Unidos, respectivamente, durante una ceremonia celebrada en el Capitolio. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán felicitó a ambos líderes y destacó la intención de reforzar la cooperación bilateral basada en la confianza mutua, la reciprocidad y el beneficio compartido. El gobierno taiwanés manifestó su compromiso de trabajar junto con la administración Trump en áreas como seguridad, economía, tecnología y educación, buscando no solo el bienestar de ambas naciones, sino también la paz y la prosperidad en la región del Indo-Pacífico y a nivel mundial.
Una delegación taiwanesa, encabezada por el presidente del Yuan Legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), asistió a la ceremonia en representación de Taiwán. Han Kuo-yu y el representante taiwanés en Estados Unidos, Alexander Yui (俞大㵢), tuvieron el privilegio de presenciar la investidura desde el Emancipation Hall del Capitolio, un gesto especial que refleja la solidez de las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos. Tras la ceremonia, el presidente Trump visitó el salón para saludar a los invitados y pronunciar un breve discurso.
El cambio de ubicación de la ceremonia debido al clima extremo limitó el acceso al evento principal, pero los miembros restantes de la delegación taiwanesa pudieron seguir la investidura desde una suite VIP en un estadio designado, gracias a la gestión del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Oficina de Representación en Estados Unidos. Este logro subraya los frutos de la constante labor diplomática de Taiwán para fortalecer los lazos con Estados Unidos.
Por último, el Ministerio de Relaciones Exteriores destacó que esta es la segunda ocasión en la que un representante taiwanés recibe una invitación oficial para asistir a la ceremonia presidencial estadounidense, lo que refuerza los logros de las relaciones bilaterales. La presencia de la delegación taiwanesa, liderada por Han Kuo-yu a invitación del presidente Lai Ching-te (賴清德), demuestra el reconocimiento y respeto mutuo entre ambas naciones, a pesar de los desafíos climáticos y logísticos enfrentados.