La epidemia de gripe en Taiwán ha superado los niveles habituales antes del Año Nuevo chino, y con las festividades, se prevé una nueva ola de contagios debido a la alta movilidad interna y externa. Países vecinos como China continental, Japón y Corea del Sur también enfrentan brotes graves, con hospitales abarrotados y cifras históricas de pacientes. Este aumento en la circulación de personas entre naciones podría exacerbar la situación en Taiwán.
El doctor Huang Chien-hsien (黃建賢) advierte que los virus respiratorios predominantes, como la gripe, el COVID-19 y el metaneumovirus humano, están activos en los países vecinos y son similares a los de Taiwán. La interacción de diferentes cepas de virus entre países, facilitada por los viajes internacionales, podría prolongar el periodo de brote de la gripe en Taiwán hasta después del Festival de las Linternas. El Centro de Control de Enfermedades reportó 140 000 consultas relacionadas con gripe la semana pasada, un récord de 10 años, y estima que el número de casos aumentará aún más durante el Año Nuevo chino.
Para reducir los riesgos de infección, el doctor Huang insiste en la importancia de usar mascarillas y mantener una buena higiene de manos, ya que muchas enfermedades respiratorias pueden transmitirse tanto de manera directa como a través del contacto indirecto. Con estas medidas, la población podrá protegerse mejor frente a una temporada epidémica que podría extenderse más de lo habitual.