El ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), destacó en una entrevista con Nikkei Asia la importancia estratégica de Taiwán como un punto de inflexión global frente al ascenso de China continental. Subrayó que Taiwán no es un mero peón entre potencias, sino un actor clave en la lucha contra el autoritarismo. Lin afirmó que el apoyo internacional hacia Taiwán ha crecido, ya que su estabilidad es beneficiosa para muchas naciones, y abogó por fortalecer la cooperación con países afines para contrarrestar las ambiciones de China continental
El canciller advirtió que Pekín ha iniciado una "guerra híbrida" contra Taiwán, combinando tácticas legales, psicológicas y militares para socavar su soberanía. También mencionó la reciente simulación estratégica realizada en Taiwán para prepararse ante posibles ejercicios militares chinos en la primera cadena de islas, que conecta Japón, Taiwán, Filipinas y el sudeste asiático. Según Lin, una agresión contra Taiwán afectaría al mundo entero, no solo en términos de seguridad, sino también de estabilidad económica.
En el ámbito económico, Lin promovió la creación de una "cadena de suministro democrática" en colaboración con países como Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, excluyendo a proveedores chinos como Huawei. Argumentó que esta red es esencial para proteger sectores estratégicos como semiconductores, ciberseguridad e inteligencia artificial. También urgió a Japón a firmar un acuerdo comercial con Taiwán como paso previo para su ingreso en el CPTPP, enfrentándose a las maniobras de China continental para bloquear dicha adhesión.
Lin destacó que Taiwán está dispuesto a aumentar su presupuesto de defensa, que ya representa el 2.5 % del PIB, para responder a las demandas internacionales de mayor compromiso en seguridad. Este incremento se reflejará en la compra de armas, principalmente de Estados Unidos, y en una mayor integración entre la industria de defensa estadounidense y las empresas taiwanesas. Finalmente, hizo un llamado a las democracias globales para que fortalezcan su cooperación con Taiwán como un aliado clave en la lucha por la estabilidad y los valores democráticos.