El Yuan Legislativo aprobó a finales de 2024 varias reformas legales importantes, pero se enfrentó a críticas por supuestamente restringir derechos ciudadanos y afectar a la gobernabilidad. En este contexto, el Yuan Ejecutivo aprobó una reconsideración de la Ley de Litigios Constitucionales, mientras que el bloque del Partido Democrático Progresista (PDP) cuestionó el retraso en la promulgación de otras leyes, como la Ley de Elecciones y Revocatorias y la Ley de Distribución de Ingresos Fiscales. Según el PDP, el presidente legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), actuó inconstitucionalmente al no enviar las leyes al presidente dentro del plazo estipulado.
El PDP propuso destituir a Han Kuo-yu de su cargo, alegando que su actuación violó la Constitución y comprometió el sistema democrático. Por su parte, el Kuomintang rechazó la propuesta y acusó al PDP de usar el tema como herramienta política. En un giro histórico, esta sería la primera vez en la historia constitucional de Taiwán que se plantea la destitución de un presidente del Legislativo, destacando la gravedad del conflicto político entre ambos partidos.
Mientras tanto, las negociaciones continuaban en el Yuan Legislativo. La sesión matutina del 3 de enero se suspendió temporalmente para que los líderes de los partidos discutieran el orden del día. Este caso refleja la creciente tensión política en Taiwán y la lucha por el control de las instituciones legislativas en medio de un escenario de profundas divisiones entre los principales partidos políticos.