El Ministerio del Interior, en aplicación de la Ley de Nacionalidad, destituyó a la exconsejera del condado de Nantou, Shi Xueyan (史雪燕), por no cumplir con los requisitos de renunciar a su ciudadanía extranjera antes de asumir el cargo. Esta decisión ha generado un debate sobre si las personas con doble nacionalidad, en particular aquellas con vínculos en China continental, pueden participar en la política taiwanesa. El Kuomintang criticó la decisión, argumentando que se dio prioridad a la Ley de Nacionalidad sobre el Reglamento de Relaciones entre los Pueblos de Ambos Lados del Estrecho, lo que consideran una violación de la Constitución. Por otro lado, el Partido Democrático Progresista (PDP) defendió que nadie debería tener privilegios, enfatizando que todos los candidatos deben cumplir con los mismos requisitos legales.
El Ministerio del Interior determinó que Shi Xueyan no renunció a su ciudadanía extranjera antes de asumir el cargo, ni completó el proceso dentro del año posterior a su toma de posesión, según lo estipulado por la ley. Por lo tanto, se le destituyó de su cargo. Esto provocó que el KMT organizara una rueda de prensa en apoyo a Shi, argumentando que la Constitución no considera a Taiwán y China continental como países separados, y que los ciudadanos con vínculos en China continental deberían regirse por el Reglamento de Relaciones entre los Pueblos de Ambos Lados del Estrecho, que prevalece sobre la Ley de Nacionalidad.
El legislador del KMT, Yu Hao (游顥), destacó que el Reglamento de Relaciones entre los Pueblos de Ambos Lados del Estrecho otorga a las personas con residencia en Taiwán durante más de 10 años el derecho a postularse para cargos públicos, calificando la decisión del Ministerio del Interior como inconstitucional. Yu Hao advirtió que privar a las personas con vínculos en China continental de sus derechos políticos podría sentar un precedente peligroso, que eventualmente afecte otros derechos fundamentales.
Por su parte, el PDP sostuvo que la Ley de Nacionalidad establece claramente que quienes poseen doble ciudadanía deben renunciar a ella antes de asumir cargos públicos, sin excepciones. Argumentaron que permitir privilegios para ciertos grupos socava la igualdad ante la ley y podría generar confusiones sobre la identidad nacional. Legisladores del PDP pidieron al KMT no politizar el tema ni introducir conceptos como la "doble ciudadanía" para favorecer intereses específicos.