Chen Binhua (陳斌華), portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán, una entidad de China continental, indicó hoy en una conferencia de prensa regular que «Taiwán es parte de China. El problema de Taiwán es un asunto interno de China. Resolver el problema de Taiwán es un asunto exclusivo de los chinos en ambos lados del Estrecho, y la intervención de fuerzas externas es inaceptable». Estas declaraciones vienen como respuesta a lo dicho la semana pasada por el Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, quien indicó que la comunidad internacional no considera que la situación de Taiwán sea un asunto interno de China continental, sino «un asunto de todos nosotros».
Chen Binhua añadió que «las actividades separatistas en favor de la independencia de Taiwán» y la «interferencia de fuerzas externas» son las mayores amenazas para la paz y la estabilidad en el Estrecho. Según Chen, si Estados Unidos realmente desea paz y estabilidad, debería respetar el principio de «una sola China» y las disposiciones de los Tres Comunicados Conjuntos entre China continental y Estados Unidos. Además, recomendó al Gobierno estadounidense extrema precaución con el «problema de Taiwán», oponerse claramente a la independencia de la isla y respaldar la «reunificación pacífica de China».
El 18 de diciembre, Antony Blinken declaró en una entrevista concedida a la revista Foreign Affairs que el gobierno de Joe Biden ha incrementado la atención sobre el tema de Taiwán. Según Blinken, «si las acciones de China continental provocan una crisis en Taiwán, esto tendría repercusiones globales y nadie podría permanecer al margen».
Blinken destacó que el 50 % del flujo comercial marítimo mundial pasa diariamente por el estrecho de Taiwán y que el 70 % de los microchips se producen en la isla. El alto funcionario estadounidense enfatizó que una crisis en Taiwán tendría un impacto enorme en la economía global, lo que ha llevado a países europeos a expresar activamente sus posturas hacia China continental, exigiendo paz y estabilidad en el Estrecho.
En la entrevista, Blinken apuntó que, aunque China continental suela afirmar que Taiwán es un asunto interno y no es de la incumbencia de otras naciones, «la comunidad internacional, en realidad, se ha manifestado claramente: "No es así, (la situación de Taiwán) es un asunto de todos nosotros”». Según Blinken, la reacción internacional ante la invasión rusa de Ucrania sirve como una lección clara para Pekín. Cada vez más países hacen énfasis en la importancia de mantener la paz en el Estrecho, ya que esto se vincula profundamente con el bienestar global.