El Yuan Legislativo está siendo escenario de una intensa confrontación entre los partidos este 20 de diciembre, debido al intento del Kuomintang (KMT) de aprobar tres leyes controvertidas: la Ley Electoral y de Revocación, la Ley de Litigios Constitucionales y la Ley de Distribución de Ingresos Fiscales. Para impedirlo, el Partido Democrático Progresista (PDP) ocupó el hemiciclo la noche anterior, bloqueando puertas y ventanas con sillas y cerraduras improvisadas.
El KMT reaccionó la mañana del 20, criticando al PDP por su conducta, a la que calificó de antidemocrática y de vandalismo. Entre los señalamientos, acusaron al PDP de instaurar una especie de ley marcial legislativa al impedir el acceso al hemiciclo. Durante las discusiones, se produjeron intercambios verbales tensos entre legisladores de ambos partidos, reflejando la polarización en torno a las reformas propuestas.
Las reformas incluyen endurecer los requisitos para la revocación de cargos públicos, aumentar los umbrales para decisiones del Tribunal Constitucional y redistribuir ingresos fiscales. Rosalía Wu (吳思瑤), líder del PDP en el Legislativo, advirtió que estas medidas podrían paralizar el sistema democrático de Taiwán y socavar derechos ciudadanos fundamentales.
Aproximadamente a las 10:30 de la mañana, legisladores del KMT rompieron el bloqueo del PDP en una entrada lateral del hemiciclo. En el proceso, se produjeron enfrentamientos físicos, tras los cuales los legisladores del KMT lograron tomar el control de la presidencia. Esto marcó un giro en la sesión, permitiendo que el KMT avanzara con su agenda legislativa.
Aunque la sesión estaba programada para iniciarse a las 9 de la mañana, las disputas retrasaron el inicio hasta el mediodía. En ese momento, el presidente del Yuan Legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), consiguió acceder a su puesto y formalizó la apertura de la sesión, bajo un ambiente de tensión y acusaciones cruzadas entre los principales bloques políticos.