El expresidente del Yuan Legislativo, Wang Jin-pyng (王金平), respondió hoy día 11 de diciembre a las críticas del legislador del Partido Democrático Progresista (PDP), Puma Shen (沈伯洋), quien calificó su propuesta como equivalente al modelo «un país, dos sistemas». Wang rechazó categóricamente esta interpretación, afirmando que su propuesta no tiene relación alguna con "un país, dos sistemas" ni con el principio de «una sola China». Además, instó a quienes lo critican a presentar soluciones concretas para lograr la armonía interna y la paz entre ambas partes del Estrecho.
Wang propuso el marco conceptual de «dos jurisdicciones sin subordinación mutua, soberanía compartida pero no dividida», sugiriendo que la situación de «gobiernos separados pero no independientes» es un enfoque pragmático para promover la paz en la etapa actual. Sin embargo, esta idea fue rechazada por Shen, quien la describió como un intento de engañar a los taiwaneses. Wang, por su parte, subrayó que este marco busca sentar las bases para un diálogo constructivo y acumular buena voluntad entre ambas partes para garantizar la estabilidad y el desarrollo mutuo.
En respuesta a las preguntas sobre si su propuesta compite con la de Ma Ying-jeou (馬英九) en términos de liderazgo en las relaciones a través del Estrecho, Wang negó cualquier rivalidad. Aseguró que sus acciones no persiguen intereses personales, sino que están motivadas por su compromiso de contribuir a la unidad interna de Taiwán y a la armonía con China continental. También cuestionó la utilidad de seguir mencionando el Consenso de 1992 si el actual gobierno lo ha rechazado, señalando que aunque en el pasado fue una herramienta efectiva para mantener la estabilidad, las circunstancias actuales exigen nuevas perspectivas.
Wang destacó que su propuesta es solo un marco inicial que necesita ser enriquecido con más elementos y datos para su implementación. Reiteró que las interacciones entre ambas partes del Estrecho son esenciales para la seguridad y estabilidad de Taiwán, así como para la prosperidad compartida del pueblo chino en general. También enfatizó que su iniciativa no está relacionada con «un país, dos sistemas», e invitó a un análisis más profundo antes de sacar conclusiones precipitadas.