El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, declaró un estado de emergencia el 3 de diciembre “para combatir” presuntas “fuerzas pro-Corea del Norte”, pero esta medida fue revocada rápidamente por la Asamblea Nacional. En Taiwán, el Partido Democrático Progresista provocó una gran controversia al publicar en redes sociales una comparación entre esta situación y los enfrentamientos políticos en el legislativo taiwanés. Aunque la publicación fue eliminada, generó críticas por parte de la oposición y acusaciones de apoyo implícito al autoritarismo.
En respuesta, el presidente Lai Ching-te (賴清德) reafirmó el compromiso del país con la democracia durante un evento en Palaos e instó a las fuerzas políticas a recordar que la democracia de Taiwán es un logro histórico, fruto de la lucha de generaciones, y advirtió contra cualquier retroceso hacia el autoritarismo. Lai también señaló que la unidad es clave para enfrentarse a las amenazas externas y proteger el sistema democrático que define al país.
Lai concluyó enfatizando que la democracia no solo es esencial para la cohesión interna, sino también para fortalecer el apoyo internacional a Taiwán. Según el mandatario, la estrategia de Taiwán debe centrarse en la unidad nacional, la defensa de la democracia, el fortalecimiento de sus lazos globales y la preparación para los desafíos del futuro. Este mensaje destaca la importancia de mantener la resiliencia democrática en un entorno regional marcado por la expansión del autoritarismo.