Paraguay expulsó a Xu Wei (徐偉), un diplomático chino, por supuestamente interferir en sus asuntos internos y solicitar que el país rompiera relaciones diplomáticas con Taiwán. El diplomático, que estaba en Paraguay para participar en una conferencia de la UNESCO, fue declarado persona non grata y se le ordenó abandonar el país en un plazo de 24 horas. Este incidente subraya la sensibilidad de las relaciones entre Taiwán y sus aliados frente a la presión de China continental.
El conflicto estalló cuando Xu Wei, en lugar de asistir a la conferencia de la UNESCO, se presentó en el Congreso Nacional de Paraguay y pidió públicamente que el país abandonara su relación con Taiwán. Esto generó una respuesta inmediata del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, que revocó su visado y emitió su expulsión. Este gesto reafirma el compromiso de Paraguay con su larga amistad diplomática con Taiwán.
La embajada taiwanesa en Paraguay condenó enérgicamente las acciones de Xu Wei, calificándolas de intentos por socavar la soberanía de Taiwán y la sólida relación entre ambos países. En un comunicado, Taiwán reiteró que es un estado soberano e independiente, y enfatizó que ni el gobierno chino ni sus declaraciones pueden cambiar esta realidad.