El estreno del documental Cosecha humana en Taiwán, sobre el tráfico de órganos en China continental, ha generado amenazas contra cines y oficinas gubernamentales, que exigen detener su proyección. Estas acciones se consideran parte de una estrategia china de «jurisdicción extraterritorial» para influir en Taiwán y fomentar un clima de «antiseparatismo» y «reunificación». La Agencia de Seguridad Nacional indicó que estas tácticas buscan debilitar la identidad taiwanesa mediante amenazas e interferencias, y aseguró que intensificará las medidas de vigilancia para prevenir estos actos.
Desde su estreno en octubre hasta el 22 de noviembre, se han registrado 28 casos de amenazas, especialmente en Kaohsiung. Investigaciones revelaron que los correos amenazantes se enviaron desde 13 países utilizando redes VPN. Aunque las instituciones gubernamentales no han cedido ante estas intimidaciones, se teme que los sectores civiles adopten prácticas de autocensura, afectando no solo a la proyección de películas, sino también a otros aspectos de la sociedad.
Legisladores han instado a la Agencia de Seguridad Nacional a clasificar las amenazas y proponer reformas legislativas si las leyes actuales no son suficientes para contrarrestar estas acciones. La agencia se comprometió a colaborar con las fuerzas de seguridad para investigar los casos y reforzar la cooperación internacional en inteligencia, destacando que evitar la interferencia china es una prioridad nacional.